La Organización Mundial de la Salud (OMS), define la vacunación como una forma sencilla, inocua y eficaz en la que el ser humano se puede proteger contra enfermedades que son dañinas antes de entrar en contacto con ellas.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!Además, la función de las vacunas es activar las defensas naturales del organismo para aumentar la resistencia a infecciones específicas y fortalecer el sistema inmunitario. Las vacunas preparan al sistema inmunitario para que produzca anticuerpos, así como ocurre cuando nos exponemos a una enfermedad.
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A su vez, la mayoría de vacunas son administradas mediante una inyección, en algunas ocasiones se ingieren (vía oral) o mediante un nebulizador (por la nariz). Entre tanto, existen unas vacunas que son específicamente para la prevención del cáncer o administradas durante el tratamiento del cáncer.
Sobre las vacunas y el cáncer
En su gran mayoría las vacunas que son utilizadas para tratar el cáncer funcionan de la misma manera que las vacunas para otras enfermedades e infecciones. En este caso, provocan que el sistema inmunitario del individuo ataque a las células cancerosas.
De acuerdo a la Sociedad Americana Contra el Cáncer, el objetivo de las vacunas para el cáncer es ayudar o evitar que el cáncer vuelva después de otros tratamientos. A su vez, existen algunas vacunas que pueden contribuir a prevenir ciertos tipos de cáncer.
Vacunas preventivas
Existen tipos de cáncer que son causados por virus, es ahí donde las vacunas preventivas ayudan a proteger contra las infecciones que provocan estos virus, previniendo ciertos tipos de cáncer. Entre ellos encontramos:
- Virus del papiloma humano (VPH): algunas cepas de este virus se han asociado con cánceres de cuello uterino, ano, garganta, vagina, vulva y pene. Por eso es fundamental vacunar a los niños y jóvenes adultos contra el VPH para protegerlos del cáncer de cuello uterino y otros 5 tipos de cáncer.
- Virus de la hepatitis B: los individuos que tienen infecciones a largo plazo por el virus de la hepatitis B tienen un mayor riesgo de padecer cáncer e hígado. Es por ello, que recibir la vacuna ayuda con la prevención de la infección y reduce el riesgo de que algunas personas padezcan cáncer de hígado.
Este tipo de vacunas solamente son preventivas y tienen como objetivo atacar los virus que pueden causar ciertos tipos de cáncer. Sin embargo, no se dirigen directamente a las células cancerosas porque aún no se han formado o encontrado esas células. además, este tipo de vacunas sólo son útiles para los cánceres que se sabe que son causados por infecciones
Vacunas para el cáncer
Este tipo de vacunas para el tratamiento del cáncer son diferentes a las vacunas que funcionan contra un virus, puesto que, tratan de preparar al sistema inmunitario para que ataque a las células cancerosas del organismo.
Ciertas vacunas para el tratamiento del cáncer se componen de células cancerosas, partes de células o antígenos puros. En ocasiones las propias células inmunitarias de un paciente se extraen y se exponen a estas sustancias para crear la vacuna.
Principalmente existen dos vacunas que son utilizadas en el tratamiento del cáncer, una para tratar el cáncer de próstata avanzado que no responde a la terapia hormonal; y una vacuna aprobada para tratar el cáncer de piel tipo melanoma avanzado.
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